Los códigos SMTP (Protocolo Simple de Transferencia de Correo) que recibes de distintos servidores de correo indican los motivos por los que se rechazaron tus correos. Ayudan a identificar las causas del rebote y, en ocasiones, los proveedores de servicios de validación de correo electrónico los solicitan para comprender qué provoca dichos rebotes.