Algunos proveedores importantes de correo electrónico, como Gmail, Outlook y Yahoo, notifican a los remitentes cuando los destinatarios marcan sus correos como spam o se dan de baja. Este servicio, llamado Bucle de Retroalimentación (FBL), permite a los remitentes hacer seguimiento de las quejas sobre sus correos. Los informes del FBL muestran las direcciones de correo electrónico que marcaron los mensajes como spam, para que el remitente pueda eliminarlas de futuras listas de distribución.
Un bucle de retroalimentación (FBL) es un mecanismo que permite a los remitentes de correo electrónico recibir comentarios de los ISP o proveedores de correo electrónico sobre las quejas de los destinatarios y los informes de spam. Ayuda a los remitentes a identificar y solucionar problemas con sus campañas de correo electrónico, mejorar la entregabilidad y mantener una buena reputación como remitente.
Los informes FBL son específicos para cada destinatario; no están vinculados a direcciones IP ni dominios. Los remitentes pueden acceder a ellos gratuitamente cuando el proveedor de correo electrónico ofrece servicios FBL. El seguimiento de los informes FBL es fundamental para que los remitentes estimen la frecuencia con la que sus correos electrónicos se marcan como spam y cumplan con los estándares de los proveedores de correo electrónico. Esto ayuda a justificar las reclamaciones y a evitar penalizaciones si la tasa de reclamaciones es baja.
Además de los informes de FBL, todo profesional del marketing por correo electrónico debería mantener una lista de supresión. Esta lista contiene las direcciones de correo electrónico de las personas que se han dado de baja, han recibido correos rebotados o se han quejado de los correos. Los rebotes permanentes (cuando una dirección de correo electrónico ya no existe) son especialmente importantes para añadir a las listas de supresión. Los rebotes temporales son bandejas de entrada llenas de errores y no requieren supresión.
Enviar correos a direcciones restringidas daña la reputación del remitente, ya que demuestra desprecio por las preferencias del usuario. Los proveedores de correo electrónico, como Gmail, limitan automáticamente la entrega de correos procedentes de remitentes que envían repetidamente correos a direcciones restringidas. Con el tiempo, todos los correos de ese remitente podrían ser rechazados o terminar en la carpeta de spam.
Mantener una lista de supresión limpia y actualizada es fundamental para una buena reputación como remitente y para que los correos lleguen a la bandeja de entrada. Esto demuestra respeto por las preferencias de los suscriptores y contribuye a mejorar la entregabilidad y la interacción a largo plazo. El seguimiento conjunto de los informes de FBL y las listas de supresión permite visualizar las quejas de los suscriptores, de modo que los profesionales del marketing puedan corregir el rumbo y evitar errores perjudiciales.